lunes, 9 de marzo de 2009

Carta de Ana

Permíteme presentarme. Mi nombre o como suelen llamarme los doctores es Anorexia, Anorexia Nerviosa es mi nombre completo, pero tú puedes llamarme Ana. Espero que podamos ser grandes amigas. De ahora en adelante voy a invertir mucho tiempo en ti y espero lo mismo de ti. En el pasado debes de haber oido de tus maestros o tus parientes hablar de ti. Eres muy madura, inteligente, posees mucho potencial... ¿A donde has llegado?... A ninguna parte. No eres perfecta, no te esfuerzas suficientemente tratando de serlo, pierdes más tiempo pensando y hablando con tus amigos. Esos actos de descuido no serán permitidos en el futuro.
Tus amigos no te entienden. No son de confiar... En el pasado cuando la inseguridad ganó terreno en tu mente y les preguntabas: ¿Me veo gorda? Ellos contestaban: "No, claro que no", tu sabías que ellos estaban mintiendo. Sólo yo te diré la verdad. Tus papás, sabes que te quieren y te cuidan, pero eso es en parte porque son tus papás y están obligados a hacerlo... Te diré un secreto: por dentro ellos se sienten muy avergonzados de ti. Su hija, la que tenía mucho potencial, se ha convertido en una gorda, floja y una niña malagradecida.
Pero yo voy a cambiar todo eso.
Espero mucho de ti, no tienes permitido comer mucho. Comenzará despacio, decreciendo la manera de comer, leyendo las etiquetas de nutrición en los productos, quitándo toda la comida chatarra, frita, etc. Al principio el ejercicio será simple: algo de correr quizá, algunas abdominales y sentadillas, nada serio. Quizá pierdas algunos kilos, quitarás algo de esa lonja alrededor de tu cintura, pero no pasará mucho tiempo cuando yo te diga que eso no es suficiente. Espero que bajes tus calorías y aumentes el ejercicio, te presionaré hasta el límite y tienes que aceptarlo pues no puedes desafiarme!!! Muy pronto estaré contigo siempre. Estoy ahí cuando despiertas en las mañanas y corres hacia la báscula. Los números se convierten en amigos y enemigos al mismo tiempo, estaré en las desesperadas oraciones que haces para que los números sean más bajos que ayer. Miras a través del espejo con consternación. Te tocas y presionas sobre lo gordo que ves y sonríes cuando sientes hueso en vez de grasa, estoy ahí cuando planificas tu día: "400 calorías, 2 hrs. de ejercicio", yo soy la figura que ves porque mis pensamientos y los tuyos ahora están juntos, se ven como uno sólo. Te seguiré a través del día. En la escuela cuando tu mente divague, te daré algo en que pensar... Recontar las calorías del día, son muchas!!! Llenaré tu mente con pensamientos de comida, peso, calorías y cosas que sean seguras de pensar. Porque ahora ya estoy adentro de ti, soy tu cabeza, tu corazón y tu alma. El dolor que te da el hambre que pretendes no sentir, soy yo dentro de ti. Muy pronto no sólo te diré que hacer acerca de la comida, sino que hacer todo el tiempo, Si sonreír o no, preséntate bien, sume ésta panza maldita sea! No eres más que una bola de grasa!... A la hora de la comida, ven y yo te diré que hacer. Haré que un plato de lechuga se vea como un festín digno de un rey. Juega con la comida, has parecer que estuviste comiendo algo, no comas nada, si comes perderás todo el control. ¿Quieres eso? ¿Regresar a ser gorda como antes? te forzaré a ser una modelo de revista, esas perfectas tan delgadas, dientes blancos, modelos de perfección en esas páginas, te hago comprender que no podrás ser como ellas, siempre serás una gorda y no podrás ser tan bonita. Cuando veas el espejo, distorcionaré la imágen, te mostraré obesa y hedionda, te verás como un luchador de zumocuadno en realidad eres un niño hambriento. Pero no debes saber esto, porque si sabes la verdad comenzarás a comer de nuevo y nuestra relación se vendrá abajo.
A veces cuando resbales, que espero no muy seguido, seguirás un pequeño pedazo de rebeldía que queda en tí y te aventurarás hacia la oscura cocina, la puerta de la alacena se abrirá lentamente, crujiendo suave. Tus ojos mirarán de un lado a otro viendo toda esa comida de la que te mantuve lejos y a salvo; encontrarás tus manos tratando de alcanzar, apáticamente como una pesadilla, la caja de galletas, te abalanzarás sobre ellas, mecánicamente no las saboreas, simplemente gozas el hecho que te estás rebelando en mi contra, buscas otra caja y otra y otra más. Tu estómago se vuelve abultado y grotesco, pero no paras. Y todo el tiempo estoy gritando que pares, gorda realmente no tienes autocontrol, te volverás gorda.
Cuando todo ésto termine te aferrarás a mi, buscando un consejo porque realmente no quieres engordar, rompiste una regla muy importante y comiste y ahora me quieres de regreso. Te forzaré ir al baño, te pones de rodillas frente a la taza de baño vacía, tus dedos serás insertados en tu garganta y no sin tener dolor, tu comida comenzará a salir, una y otra ves se repetirá esto hasta que escupas sangre y agua y sepas que todo ha salido. Cuando te levántes te sentirás mareada, no desmayes, parate derecha, tu gorda, mereces dolor.
Quizá la opción de deshacerte de la culpa es diferente. Quizá te haga tomar laxantes, te sentarás en el baño las primeras horas de la mañana, sentirás la vergüenza por dentro o talvéz te haré hacerte daño, golpear tu cabeza contra la pared hasta que oigas un zumbido, cortarte también es efectivo. Quiero que veas tu sangre, que la veas escurrir por tu brazo y que en ese segundo te des cuenta que mereces cualquier dolor que te de. Estás desesperada, obsesiva, sufriendo, lastimada, pero nadie te escuchará. ¿A quién le importa? Te lo mereces, tu te lo buscaste sola.
Oh! ¿Esto es duro? ¿No quieres que ésto te pase? ¿Soy injusta? Hago las cosas para ayudarte, hago posible para ti que dejes de pensar y tener emociones que sólo te estrezan; pensamientos de tristeza, coraje, desesperación y soledad pueden detenerse porque yo los llevo lejos y lleno tu cabeza con el conteo de las calorías. Me llevo tu lucha de encajar con las demás niñas de tu edad, la lucha de complacer a todos, porque ahora soy tu única amiga y soy la única a quien necesitas complacer. Tengo un punto débil pero no debes decirselo a nadie, si decides luchar, si encuentras a alguien y le cuentas que eh hecho con tu vida, todo el infierno desaparecerá. Nadie lo debe descubrir. Nadie debe romper ésta coraza que eh creado a tu alrededor. Te eh creado, estás delgada, perfecta y exitosa niña. Tu eres mía y sólo mía. Sin mí eres nada, entonces no luches en mi contra. Cuando otros te comenten algo, ignóralos, tómatelo con tranquilidad, olvídalos, olvida todas esas lágrimas para alejarme. Soy tu mejor opción e intento mantener las cosas de ese modo.
Sinceramente: ANA

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